Esta publicación aunque fuera del alcance y contexto del perfil de la página, tiene como propósito presentar una interpretación espiritual al problema material del hombre.
El Salmo 23 es una de las joyas de la literatura judeo-cridriana que presenta una alternativa para enfrentar y superar las dificultades cotidianas, empresariales, familiares o personales.
Salmo 23
1. "El Señor es mi pastor, nada me faltará":
Dios es comparado con un pastor que cuida y guía a su rebaño. El salmista expresa total confianza en que Dios proveerá todo lo necesario.
2. "En lugares de delicados pastos me hará descansar; junto a aguas de reposo me pastoreará":
Describe una escena de paz y abundancia. Dios da descanso, alimento y tranquilidad, como un pastor que lleva a sus ovejas a pastos verdes y aguas tranquilas.
3. "Confortará mi alma; me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre":
Dios restaura las fuerzas del alma y guía por caminos correctos. Todo lo hace por fidelidad a su carácter (su "nombre").
4. "Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundirán aliento":
Incluso en los momentos más oscuros o peligrosos, no hay temor porque Dios está presente y protege. La "vara" y el "cayado" son herramientas del pastor para guiar y defender al rebaño.
5. "Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando":
Dios provee y honra al salmista incluso frente a sus enemigos. La "mesa" y el "aceite" simbolizan hospitalidad, bendición y consuelo. La "copa rebosante" indica abundancia.
6. "Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida, y en la casa del Señor moraré por largos días":
El salmista confía en que la bondad de Dios lo acompañará siempre, y que su destino final es vivir en comunión con Él para siempre.